En un escenario controlado por el Instituto Nacional Electoral de cara a la primera semana de precampañas de los aspirantes a la Presidencia de la República, el acto con mil 200 asistentes (o menos), derivó en un esquema de preguntas a modo y reclamos de impulso y beneficios… ahora que sea Presidente.

En el escenario de delegados del Partido Revolucionario Institucional en Puebla desfilaron desde centrales obreras predominantes como la CTM o Antorcha Campesina, hasta entes casi fantasmales del priismo poblano como la CNOP, la CROC, la CCI o la UR, pasando por baby boomers buscando ser candidatos de conurbaciones de zonas metropolitanas como Eduardo García Casas, o que rescatistas del Instituto Político Empresarial como Héctor Arronte Calderón.

Primera mención en el saludómetro por parte de José Antonio Meade Kuribreña para la CTM, por supuesto, no podía ser de otra manera, luego a mujeres, campesinos, jóvenes, los cuadros del futuro del partido y del país.

Desde las 10 de la mañana una docena de indígenas hacían valla para recibir a Meade con un rito, pero fue infructuoso, la bufalada a la búsqueda de una selfie al lado de Pepe Meade arrasó con la buena intención de las mujeres que lo esperaron durante más de dos horas.

La secretaria general del PRI, Roció García Olmedo leyó el currículum del candidato defeño nacido en 1969, egresado del ITESM y la UNAM como licenciado y de Yale en su doctorado. Cinco veces secretario del gobierno federal

De inmediato subió el precandidato: Unidad, reconciliación, experiencia y sentido de propósito, para que presentemos la mejor propuesta, que responda al campo y la ciudad, que haga sentido en jóvenes y adultos mayores, en un Puebla que queremos trabajador, exitoso, en unidad.

Vamos a ganar, repitió una, dos, tres veces, y luego como para arengar a la feligresía, en este caso militancia,  gritó un “no se oye”. Las porras tímidas respondieron al ungido.

“Quiero que estén seguros de que vamos a ganar, que tenemos las mejores propuestas, de que aquí está la mejor experiencia”, clamó Meade, quien antes reiteró: “vamos a ganar, se puede juntos, se puede en unidad”.  

Mientras el grito arengaba se preparaban los tanques de aire para las cornetas.

Luego bajo el tono e insistió en el llamado para que juntos se construya el triunfo, que si se puede,

Se supone que se hizo un alud de preguntas y de ahí vinieron las preguntas representativas.

La baja de 1.9 millones de pobres en la medición del Coneval cuando fue secretario de Desarrollo Social, se hizo referente previo a la pregunta del líder de la Central Campesina Independiente sobre la política de combate a la pobreza en Puebla y la respuesta de Meade: “No hay que dar pescado, hay que enseñar a pescar”, y de ahí el discurso de educación, vivienda digna con servicios y salud.

Y así por el estilo… terso y a modo, bajo la conducción de Karina Romero y Lorenzo Rivera como moderadores.

Maritza Marín de la CNC, Leo Soto Enríquez por la CTM, Cristina por la ONMPRI, Raúl por los jóvenes, Silvia Tanús por los legisladores, Víctor Giorgana,  el Profe Márquez y Toño Hernández, por el recién creado Instituto Reyes Heroles, quien pidió no se negocie la plaza de Puebla

Para variar no faltó un Ignacio que a nombre Citlalic Ceja le dijo a Meade: Usted va a ser nuestro presidente municipal, lo que el respetable recibió con un chiflido.

Meade controló a la porra: “¿quién quiere ser presidente municipal? y no pregunto quién quiere ser gobernador, porqué se levantan todos”…

El populacho priista le festejó.

Los conductores le dieron la voz a Juanita…quien platicó como es su esposo: Yo les puedo platicar como es José Antonio. Somos los mejores amigos, tenemos 20 años juntos (23 en realidad), trabaja mucho, trabaja muchísimo, pero siempre está cerca de sus hijos, por ejemplo, tuve mi hijo un examen de Derecho y él le explicó”.

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