Sin faltar a la elegancia que le caracteriza y sin importar el frío que sintió, Luis Miguel llegó a Acrópolis Puebla para cumplir la cita con 8 mil fans que a su lado recorrieron musicalmente, más de 30 años de carrera en el marco de la gira “¡México por siempre!”, nombre homónimo a la última placa discográfica que ha publicado.

En un escenario de cuatro niveles y acompañado por siete músicos y tres coristas, “El Sol” salió ante una eufórica audiencia, que aún aguardó unos segundos más para verlo de frente, cuando después de la música introductoria, subió un telón blanco traslúcido, dejando ver su esplendor al pasearse de un lado al otro del escenario, antes de empezar a cantar.

 

 

A lo largo de dos horas Luis Miguel deleitaría a sus seguidores con temas en balada, pop, bolero y ranchero, destacando, desafortunadamente, un muy mal audio en la gran parte del recital, aunque eso no fue problema para que la emoción y los coros llegaran desde cada nivel en el foro, donde hombres y mujeres disfrutaron por igual la velada.

Y antes de que el cantante de 47 años de edad se dirigiera al público, sonaron “Si te vas”, “Sólo tú”, “Amor, amor, amor”, “Tres palabras”, “Devuélveme el amor”, “Por debajo de la mesa” y “No sé tú”.

“¡Qué bonita mi gente, que bonita mi gente! Muy buena noches. Un gran aplauso a toda mi gente. Muchas gracias por estar conmigo, por estar con nosotros, por disfrutar de algunas canciones que espero que les gusten. Es un repertorio que hemos elegido para todos ustedes… Hace un poquito de frío. Vamos a quitárnoslo”.

Dicho eso, siguió calentando los ánimos con sus acostumbrados bailes entre temas como “Un hombre busca a una mujer”, “Amante del amor” y “Tengo todo excepto a ti”, mostrando siempre una sonrisa, incluso ignorando que en la primera fila de la zona VIP un grupo de personas estaba discutiendo por sus lugares, que cuando llegaron, tarde, ya estaban ocupados por una pareja.

Al cumplirse la hora de concierto, Luis Miguel entro al backstage para hacer una segunda pausa, pero en esta ocasión era para que la producción llevara al centro un piano y así él saliera nuevamente para entonar éxitos como “La Barca”, “Se te olvida” y “Contigo en la distancia”, entre otros. Acto seguido, llego el momento más emocionante de la noche con la salida del maricahi.

Entonces los temas del álbum “¡México por siempre!” empezaron a desfilar, desde “La fiesta del marichi” y el ultimo sencillo, “Soy lo prohibido”, hasta “Serenata huasteca” y “No discutamos”, la última, en tributo a Juan Gabriel.

La recta final del show se marcó con algo de la primera etapa de la carrera de Luis Miguel, entre “La incondicional”, “1+1 = 2 enamorados” y “Suave”, hasta dar el broche de oro con “Cuando calienta el sol”, “Ahora te puedes marchar”, “Isabel” y “La chica del bikini azul”, para dejar extasiados a los miles reunidos esa noche.

Luis Miguel continuará con la serie de presentaciones en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México que iniciaron en febrero. 6, 7 y 8 de marzo y 24, 25, 27 y 28 de abril  son las fechas pendientes allá, además de Querétaro, San Luis Potosí, Monterrey, Guadalajara y Acapulco, como parte del inicio de la gira internacional “¡México por siempre!”.

 

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