Para muchas personas, saber salir adelante ante la adversidad no es fácil, pero José Villela es un claro ejemplo de que sí es posible cuando enfocas toda tu energía, optimismo y atributos; así compartió su experiencia de vida en la XI edición de La Ciudad de las Ideas.
En el escenario del Auditorio Metropolitano, como parte del bloque MEX-I-CAN, José Villela comentó cómo a sus 23 años de edad y en cuestión de segundos sus planes de vida cambiaron como consecuencia de un extraño accidente automovilístico, mismo que ocurrió una tarde después que él salió del hospital, donde realizaba sus prácticas universitarias.
El ahora estudiante de medicina relató que conducía su automóvil sobre el Periférico, en la Ciudad de México, cuando un camión de basura cayó sobre su unidad, quedando él atrapado, herido, pero consciente que lo que vendría en adelante le daría un vuelco a su vida de 180 grados.
“Fue un cambio radical en mi vida. Teniendo 23 años y estando sano y fuerte, de repente, la tarde de un martes mi vida cambió. Los médicos me dijeron que la médula espinal estaba muy lastimada, y durante 13 horas de cirugía me reconstruyeron literalmente el cuello”, compartió.
Después de permanecer 10 días en coma inducido, Villela Vizcaya abrió los ojos y comenzó a cuestionarse qué vendría en el futuro ahora que sus condiciones eran totalmente opuestas a las que él vivía. Reconoció que pasó de la tristeza al enojo, a la frustración y a la soledad; al mismo tiempo sufriendo por ver cómo a sus amigos y familia les afectaban estas circunstancias.
En el área de Terapia Intensiva recibió varios mensajes motivacionales por parte de sus amigos, “y fue una frase que me salvó la vida. Santo Tomás Moro escribió: Nada puede pasarte que Dios no quiera, y todo lo que él quiere; por muy malo que te parezca, es en realidad lo mejor”.
José Villela mencionó que fue a partir de ese momento que decidió cambiar el enfoque de los sentimientos y pensamientos que lo estaban hundiendo, y decidió revalorar todo lo bueno que poseía, primero que nada, que estaba vivo.
Desde ese instante y durante 9 meses de trabajo y constancia ha salido adelante y sobrevivió después de tener 3 vértebras cervicales dañadas, una fractura en el cuello y la columna vertebral que lo tenía paralizado desde el cuello hasta los pies.
“Si no actualizas de una manera flexible la forma en que estás pensando tu situación, esa situación acaba por llevarte a un camino destructivo. Mi sueño de ser médico lo cambié por ser psiquiatra, puse mi propio consultorio, y también descubrí que podía nadar”, citó.
Ese hallazgo lo llevó al Comité Paralímpico Mexicano donde también estuvo a prueba, y después de la valoración que le hizo su profesor de natación, lo impulsó a continuar un entrenamiento para nadar competitivamente.
Actualmente, José Villela Vizcaya, recientemente participó en una competencia internacional donde obtuvo dos medallas de plata y una de bronce.
Hoy, continúa su preparación para las Olimpiadas Paralímpicas de Tokio 2020.
“No me considero un ser humano extraordinario, al contrario, pero entendí que al reconocer mi realidad, descubrí mi fortaleza. Mediante ese reconocimiento, vi que era fuerte y capaz. Hoy estoy enamorado de Susana, y es con ella descubrí que, lo que vale la pena para salir de la adversidad, son los vínculos, y amar a quienes están cerca de nosotros”, concluyó ante una audiencia que en todo momento prestó oídos a su relato de vida.

DEJAR COMENTARIO

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, escribe tu nombre