Un buen mensaje manda el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) a la opinión pública y sobre todo al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador al validar el triunfo de Martha Erika Alonso en las elecciones del 1 de julio.

El fallo del sábado a medianoche en el que desechó la nulidad de la elección de Puebla propuesta por el magistrado morenista José Luis Vargas Valdez fue contundente.

Esto además, por supuesto, de rechazar las impugnaciones porque las irregularidades demostradas –comparto buena parte de ellas- no influyeron en el resultado de la elección, tiene un mensaje mayor de fondo.

Así de claro. La pérdida de la cadena de custodia de paquetería o lo que es lo mismo las 50 veces que fueron abiertas las rejas e la bodega electoral no modificaron el sentido de la votación que como sabemos, se conoció en resumen del conteo rápido realizado por el INE la noche del 1 de julio.

Martha Erika Alonso ganó las elecciones y eso, aunque no le guste a Miguel Barbosa, es la realidad. Y la autoridad judicial así lo determinó. Es inapelable, lo sabe, pero le comparto que el exsenador ya planea conformar un movimiento en contra del gobierno que encabezará Martha Erika Alonso.

Pero vuelvo al fallo:

El mensaje que envió Janine Otálora no sólo fue el de validar el triunfo de Martha Erika en una elección que claramente alcanzó una votación histórica, sino que evidenció con elegancia la parcialidad del magistrado ponente.

Por cierto que el magistrado ponente cometió un grave error en su última intervención en la que intentó presionar y exhibir a la presidenta del Tribunal como si tuviera intereses personales, cuando quedó claro que quien está comprometido con quedar bien con el presidente López Obrador es él.

Regreso a mi punto: hoy que el sistema judicial se mantiene enfrentado contra el presidente de la República, el tribunal electoral manda un mensaje claro y firme: “no, señor presidente”.

Es un gran mensaje porque AMLO no quiere la separación de poderes, en su visión antidemocrática piensa sojuzgar a los magistrados de la SCJN y por supuesto a los electorales.

Está claro que quien quiere decidir sobre el poder judicial es precisamente el presidente. El que quiere imponer de manera autoritaria es AMLO.

¿Por qué habría que creerle a Miguel Barbosa cando acusa que Moreno Valle presionó y se alió a los cuatro magistrados que votaron en contra del proyecto y no pensar que Morena, Olga Sánchez Cordero y muchos personajes más presionaron a todos los magistrados para avalar el proyecto del magistrado morenista?

Está claro que no estaba en juego sólo la elección de Puebla, sino la sumisión del poder judicial de cara a AMLO.

Bien por Puebla, porque claramente el escenario de organizar una elección extraordinaria habría generado con el gobernador interino un caos político, una crisis social y el desborde de la delincuencia que vendrían de los estados circunvecinos.

Ahora toca a Martha Erika Alonso apurar la conformación de su gabinete y la organización de su toma de posesión para comenzar a trabajar en un escenario complejo para su administración, claro, dado el control absoluto del congreso estatal a manos de José Juan Espinosa y Gabriel Biestro, y el gobierno y las cámaras federales en manos de AMLO.

Concluyo el tema con esta frase: “esos magistrados vienen del viejo régimen, pero todo esto va a ir cambiando”, señaló Andrés Manuel López Obrador al descalificar la resolución de los magistrados del TEPJF.

Qué mal augurio que el poder Ejecutivo se atreva a amenazar así al poder Judicial porque no se ajustan a sus designios.

Por cierto que con este fallo del TEPJF se lavan la cara y salen muy bien librados el IEE, encabezado por Jacinto Herrera, y el Tribunal Electoral del Estado, cuyo ponente en la validación de la elección es Adrián Rodríguez Perdomo -cuyo proyecto no fue criticado en el TEPJF. Hoy por cierto, toma posesión la magistrada Norma Sandoval, en sustitución del presidente Fernando Chevalier.

Desde los corrillos:

Le cuento que de cara a la contracción en el sector automotriz en México debido a la reducción de compra de vehículos en Estados Unidos y previo a la estrepitosa caída que se augura habrá en los próximos meses, el sindicato de la Volkswagen integra un plan de protección para sus trabajadores.

La organización, encabezada por Rey David, fortalece su estructura y representación para tratar de que el daño sea menor.

Mañana le contaré de una sesión informativa que ocurrirá en la planta atendiendo a los tres turnos de la ensambladora alemana.

Gracias y nos leemos el martes.

Twitter: @erickbecerra1

Face: @erickbecerramx

 

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