América Latina es el destino de más de una cuarta parte de la Inversión Extranjera Directa (IED) que España canaliza a dicha región, los datos más recientes proporcionados por el Ministerio de Asuntos Exteriores señalan que en 2016 fueron invertidos 120 mil 587 millones de euros.

Estados Unidos, según se dice en Europa, es el primer inversor en América Latina, el segundo es España, sin embargo, China se ha convertido en un aguerrido competidor de la nación norteamericana; de hecho, el flujo de inversiones chinas aumentó considerablemente en  los últimos 18 meses, no nos extrañe que más pronto que tarde, China será el principal inversionista de la región.

Hace unos días asistí al evento en Casa de América para conocer el informe “Panorama de Inversión Española en Iberoamérica”, para Gonzalo Garland, vicepresidente de Relaciones Externas de IE Business School,  a pesar del crecimiento constante de la incertidumbre sobre la evolución de la economía global “vemos que un 76% de las empresas españolas en la región prevén aumentar sus inversiones, incluyendo un 68% de las pymes”.

En explicación de Garland este año, por países, únicamente en Venezuela  se espera una caída en las inversiones y se mantendrían en Argentina, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Cuba; y aumentarían en todos los demás países.

El texto detallado considera que a pesar de cambios políticos significativos en algunos de los países más grandes de la región, como México y Brasil, estos no presentarán ninguna alteración  sustancial en la percepción de los inversores españoles.

Y es que los inversores españoles creen que los cambios políticos no provocarán alteraciones importantes en las políticas ni en el entorno macroeconómico que afecta a la inversión extranjera”, señala el informe.

Sin embargo, si hay un aspecto que debe preocupar éste tiene que ver más con la situación del entorno económico global queterminará afectando” de manera positiva  o negativa a Latinoamérica.

Hay una mescolanza de temores que pasan por la guerra comercial entre Estados Unidos y China; la indefinición del Brexit así como el enfriamiento de la economía global.

En la opinión de Garland muchas de las amenazas que pueden aparecer están más relacionadas “con lo que suceda fuera de la región” que dentro de la misma.

A COLACIÓN

México es tierra de oportunidades, su enorme demografía aunada con las carencias en infraestructura, todo ese déficit, implican un atractivo para los corporativos ibéricos. México tiene un imán para hacer negocios.

Juan Carlos Martínez Lázaro, encargado del informe de inversiones, asevera que “México será, de nuevo, el país donde más empresas españolas piensan aumentar sus inversiones en 2019, seguido por Colombia, Perú, Chile y Brasil”.

No les asusta la cancelación del proyecto del nuevo aeropuerto, una de las estrellas del anterior sexenio del presidente Enrique Peña Nieto; de hecho están esperando pacientemente que el gobierno del mandatario Andrés Manuel López Obrador anuncie la licitación para el proyecto del tren Maya que ya ha llamado la atención de la española Sacyr, de Construcción Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) y de Acciona Infraestructuras.

Digamos que será la primera gran prueba de fuego para ver qué tanto piensa el gobierno de López Obrador llevarse bien o no con la inversión extranjera.

Otra  buena noticia es que en lo referente a las ciudades más atractivas a la hora de ubicar sus operaciones centrales, nuevamente la Ciudad de México destacó por quinto año consecutivo como la metrópoli preferida más votada, seguida de Miami y Bogotá, para que las empresas internacionales españolas asienten sus operaciones centrales.

¿Previsiones de inversión para 2019? Las Pymes, el 68% aumentarán sus inversiones; el 76% incrementarán sus inversiones; el 23% mantendrán sus inversiones y un 1% las reducirán.

Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales

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