La falta de agua está limitando el desarrollo económico y social de esta región, sostuvo el director general de Alternativas y Procesos de Participación Social (Alternativas), Raúl Hernández Garciadiego.

Además, prevalece la preocupación por que se están “envenenando” los mantos acuíferos a un ritmo amenazador, máxime que según estudios especializados “solo el uno por ciento del agua disponible en el mundo es potable”.

Sin embargo, a pesar de la creciente conciencia del problema no abundan ejemplos de manejo exitoso de los recursos naturales que propicien un desarrollo regional sostenible desde el punto de vista ambiental, económico y social, ni tampoco se están destinando los recursos indispensables para atender este aspecto con la prioridad que merece, acusó.

Las advertencias con respecto a tal problemática son ya una realidad, pues si no se emprenden acciones para revertir la crisis de agua, ésta se convertirá en un obstáculo para el crecimiento de la economía y tendrá un grave impacto social, al grado que se pronostica el abandono de las regiones secas del país por un número significativo de mexicanos, revela un documento del Banco Mundial (BM).

Estimaciones de este mismo organismo, precisan que la disyuntiva causada por la perdida y contaminación de recursos hidráulicos ya no es sostenible a mediano y largo plazo, merma que junto con la de los bosques y biodiversidad, asociadas al desmedido crecimiento poblacional, cuesta a México millones de dólares.

Ante dicho panorama, Hernández Garciadiego resaltó que es importante que se impulsen acciones de reforestación, reciclaje, tratamiento, regeneración, cuidado y aprovechamiento del agua, para evitar problemas de desabasto y consolidar un desarrollo sustentable de cuencas.

Ofreció dar asistencia técnica y realizar estudios regionales y locales, elaborar expedientes, procurar fondos, organizar a la comunidad y gestionar la adquisición de maquinaria para atenuar los estragos que en los últimos años ha causado la sequía atípica y prolongada.

La sequía, dijo que ha agravado la crisis no nada más en el sector agropecuario sino también en materia de electricidad, cuya generación de energía en presas está al 10 por ciento de su capacidad.

Por ello, propuso establecer convenios de colaboración con poblaciones que se comprometan a trabajar organizadamente para solucionar sus problemas de agua y con ello contribuir a que el abasto eléctrico sea suficiente.

Explicó que con tecnologías apropiadas y mediante el Programa “Agua para Siempre”, desde sus inicios en 1998, han efectuado obras en la región mixteca, principalmente de aprovechamiento en lomas (bordos y terrazas a nivel de jagüeyes para ganado y riego), obras de regeneración de barrancas (represas filtrantes de piedra acomodada y gaviones) y obras de captación de agua (pozos someros o norias, galerías filtrantes, presas derivadoras, manantiales y pozos profundos), obras de almacenamiento (presas y jagueyes), obras de bombeo y agua potable (ya sea bombeo manual, eléctrico o de combustible; hidroarietes, tanques elevado y red primaria) y obras de saneamiento y reutilización de agua (biodigestores y letrinas).

Aseveró que en los más de 30 años que tiene este programa los resultados han sido óptimos, tan es así que en 1998 se amplió a la exploración de aguas subterráneas para la obtención de agua potable.

El objetivo es impulsar el desarrollo sostenible de poblaciones marginadas, tomando como base la regeneración de sus cuencas hidrológicas, aumentando la disponibilidad del agua, disminuyendo su contaminación y mejorando los terrenos de cultivo.

Sobre este tópico, el Organismo Operador de los Sistemas de Agua Potable y Alcantarillado de Tehuacán (Oosapat), admitió que cada vez es más difícil la extracción, potabilización, conducción y distribución del vital líquido, debido a que el caudal de los mantos freáticos están disminuyendo entre medio metro y un metro anualmente.

Si se sigue como ahora, en cinco años a más tardar, se tendrá un serio problema de abastecimiento que en un futuro no lejano llevará al extremo de que “nos peleemos por el agua”, como ya sucede en algunos lugares.

Tehuacán posee un índice demográfico de 4.13 por ciento, es decir, casi del doble con relación al resto del país y se ubica en una zona árida con una precipitación pluvial por debajo de la media nacional, lo que significa que es mayor la extracción que la recarga de los mantos.

El calor que se está sintiendo y la temperatura se prevé alcance su máxima intensidad en los meses de abril y mayo con hasta 37 grados centígrados, ha provocado ya un aumento en el consumo de agua y una disminución en la producción de los mantos acuíferos, de ahí que últimamente se ha acentuado la escasez del preciado líquido.

El tandeo de agua que en algunas colonias era de seis horas diarias, se prolongó a cada dos o tres días y son cuando menos 50 de las aproximadamente 300 colonias existentes en el municipio de Tehuacán, las que carecen “totalmente” del servicio de agua potable, debido a que se ubican en zonas elevadas, están muy retiradas de la red municipal o corresponden a asentamientos humanos irregulares, establecidos en reservas territoriales u otros sitios prohibidos no registrados, lo que hace imposible e “incosteable” llevarles este servicio, por lo que sus habitantes se ven en la necesidad de dotarse por medio de pipas o de acarrearla, algunos a lomo de bestia, de colonias cercanas.

Además, trascendió que derivado de los inadecuados hábitos de consumo y la inexistente cultura del cuidado del agua, de los cerca de mil litros que por segundo se distribuyen, casi 450 litros se desperdician por fugas o uso irracional.

El consumo percapita es de 200 litros y entre las principales fuentes de abastecimiento están los manantiales de San Ignacio y Magdalena Cuyucatepec, una galería filtrante y alrededor de 30 pozos con su respectiva bomba, cuya agua se extrae de una profundidad de 160 a 180 metros, resaltándose que debido a la época de estiaje se han reducido los caudales de 835 a 752 litros por segundo.

Por otra parte, se dio a conocer que de toda el agua que ingresa a la red municipal, el 44 por ciento se desperdicia por razones atribuibles en un 32 por ciento a los usuarios y el resto (68 por ciento) a desperfectos existentes en las líneas de conducción.

A la vez, son graves las fugas domiciliaria por el mal estado de las instalaciones hidráulicas y los hábitos de consumo, por ejemplo, es común que las personas dejen abierta la regadera mientras se bañan, que laven coches o patios con manguera o enjabonen los utensilios de cocina a chorro.

A pesar de los estudios realizados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para aumentar el caudal de los mantos y resolver en lo posible la escasez del líquido, prevalece el problema, sobre todo en la zona alta y las colonias asentadas en el suroeste de la ciudad.

La situación más difícil la viven catorce colonias de la planta alta de Tehuacán donde habitan alrededor de cinco mil habitantes, tal es el caso de El Porvenir, Santa Cruz, San José Tochapa, Emiliano Zapata, Paraíso de Jesús, El Edén, San Isidro, Lomas de la Soledad, Santiago Tula, Observatorio, Tepeyac, Las Palmas, Luis Donaldo Colosio, entre otras, que padecen la desesperación de no tener agua, solo les llega el sábado y no siempre en el día, algunos tienen que pasar la noche en vela, ya que a veces les llega hasta la madrugada, lo que les impide que la almacenen.

Datos proporcionados por la Comisión Nacional del Agua (CNA), precisan que en esta región se extraen de los mantos acuíferos un promedio de 657 mil 500 metros cúbicos de agua al día, de los que alrededor de 263 mil, equivalentes al 40 por ciento, se desperdician o no se aprovechan adecuadamente, por lo que considera pertinente aplicar estrategias para eficientizar su uso.

A nivel regional, la extracción anual es de 240 millones de metros cúbicos, pero más de la mitad, 96 millones de metros cúbicos, se desperdician.

La agricultura es el sector que utiliza más agua, ocupando cerca del 80 por ciento de lo que se extrae, la cuestión es que la mayor parte se evapora o filtra sin ser aprovechada por los sembradíos, de ahí que es pertinente tecnificar los sistemas de riego, de tal manera que a través de aspersores o goteo se optimice su uso, dándole a las plantas únicamente la que necesitan.

En tanto, en la urbe, el principal problema son las fugas en las tuberías, donde por la falta de mantenimiento a las redes de agua, el índice de desperdicio sobrepasa el 40 por ciento.

Por otra parte, se dio a conocer que el acuífero de Tecamachalco es el más sobreexplotado, mientras que los de Puebla, Tehuacán, Libres, Oriental e Izúcar de Matamoros, apenas y se mantienen en equilibrio, prevaleciendo el peligro de que sean declarados en veda, por lo cual es necesario que la población se involucre en el problema del agua para aumentar el conocimiento sobre la importancia de su conservación y proteger así este importante recurso natural que es sinónimo de vida.

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