Tras el resultado electoral del pasado 2 de junio, cuando Morena y su candidato Luis Miguel Barbosa Huerta, hoy gobernador electo de Puebla, lograron el triunfo llegó al mismo tiempo la tranquilidad a los poblanos.

Los ciudadanos celebramos tener un gobernador electo por la mayoría pero sobre todo porque con él llegó un suspiro y una nueva esperanza para recomponer el camino y lograr lo que tanto hace falta en el estado: tranquilidad.

Particularmente luego de la polarización, de la tragedia, de la zozobra y de todo lo que sucedió al menos en el último año en que celebraron dos elecciones para designar al sucesor del gobernador fallecido Rafael Moreno Valle Rosas.

Porque luego de la renovación del gobierno y del triunfo de Morena y del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) Puebla entró en una crisis grave.

Una crisis política y social en la que los poblanos fueron los más afectados.

Las elecciones antepasadas fueron unos comicios violentos, salvajes, de los más disputados, supervisados y auditados.

Eso metió a todos los poblanos en una guerra política y social que no gustó nada y que dividió al estado.

El efecto de los fifís y los chairos, entonces, llegó a Puebla y se agudizó.

Tanto, que en aquella épica batalla en el Hotel M&M, donde chocaron los líderes y seguidores de Morena y del PAN morenovallista, las cosas se salieron de control y hubo golpes, amenazas y daños colaterales.

Luego vino la impugnación, el reclamo, así como la larga y maldita espera, la fastidiosa intranquilidad y preocupación; llegó y se agravó el fenómeno del huachicol, la inseguridad, el feminicidio.

Puebla entró en espiral de violencia de todo tipo, política, social y hasta ciudadana.

Las redes pudieron dar cuenta de la descomposición social que privó por el tema electoral, por el famoso nuevo fraude y por el desdén del presidente AMLO para con el estado por el resultado de los polémicos y escandalosos comicios.

El desasosiego y la crisis en la que el estado y los poblanos entraron fueron graves porque en medio de la incertidumbre y el descontrol la delincuencia organizada ganó terreno.

Hasta la fecha la inseguridad ni siquiera ha logrado combatirse de manera efectiva por nuestras autoridades municipales.

La presidenta Claudia Rivera Vivanco no ha logrado hacer clic con la ciudadanía por su falta de resultados, por la ingobernabilidad en la que está sumida la capital, y por su falta de tacto para resolver los problemas de los ciudadanos.

Recientemente hubo un nuevo paro de labores y una manifestación de sus trabajadores, quienes ahora denunciaron acoso laboral.

Una protesta más que se sumó a la infinidad de problemas que Claudia arrastra por su triste visión para gobernar la ciudad.

El caso es que luego del triunfo de Miguel Barbosa a los poblanos, insisto, vieron un rayo de esperanza y la luz al final del túnel de problemas que se acumularon en la entidad.

Sin embargo, al parecer existen algunos actores de la política local, de Morena, que insisten en generar conflicto, en seguir polarizando el estado.

Y lo digo porque ahora hasta con el gobierno del estado y con los actuales funcionarios, encabezados por el gobernador Guillermo Pacheco Pulido, pretenden arremeter.

Ayer el diputado local y líder del Congreso del Estado, Gabriel Biestro Medinilla, acusó que se desviaron recursos estatales para patrocinar o financiar el evento Smart City Expo Latam que se celebra en Puebla.

Incluso sostuvo que se hizo uso discrecional del presupuesto del estado para promocionar, con fines electorales, la imagen del ex gobernador, José Antonio Gali Fayad.

La acusación me parece muy seria porque involucra incluso al mandatario interino, quien se ha portado a la altura de las circunstancias dando buenos resultados.

No se mostraron pruebas de lo dicho y el gobierno incluso tuvo que emitir un boletín para aclarar la situación y negar rotundamente la imputación.

La denuncia parece más un conflicto político-electoral que legal o de corrupción.

Me parece que al diputado Biestro le preocupa más el nuevo tema electoral del 2021 que verdaderamente la triste situación en la que se encuentra la ciudad de Puebla y lo que Smart City puede aportar a su mejora.

Tan solo el tema de movilidad, el cual se aborda en el citado evento, es de suma importancia para los poblanos, para la capital, para el medio ambiente, y en general para todo el estado.

Me parece que las autoridades deberían empezarse a preocupar más por mejorar el estado y el municipio más importante de Puebla porque la sobrepoblación es grave, la contaminación y todos los conflictos urbanos que siguen sin resolver aumentan.

Es mejor pensar cómo lograr una ciudad y un estado inteligente, moderno, acorde a la era digital, a las nuevas tecnologías y al cuidado del medio ambiente, en lugar de estar haciendo más grilla.

Necesitamos que las autoridades resuelvan los problemas y no generen nuevas disputas político-electorales.

Si alguien es responsable de algo que se castigue con pruebas en mano.

Los postulados de Morena son no mentir, no robar y no traicionar, sin embargo AMLO también otorgó amnistía y un borrón y cuenta nueva, ¿dónde quedó en Puebla?

posdatasintesis@yahoo.com.mx 

poncharelazo@yahoo.com.mx

En twitter: @poncharelazo

 

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